Una tarde estaba una mamá con su hija y su hijo, muy pequeños ambos, en el comedor de la casa.
MADRE: – Voy al baño, pórtense bien.
Palabras suficientes para que el nene fuera hasta la cocina, abriera la puerta del horno y se pusiera a saltar sobre ella como si fuera un trampolín. Su hermana mientras tanto reía y lo festejaba. Hasta que la cocina volcó. Se cayó al piso y se desconectó del gas.
Pobre madre que escuchó ruidos y fue corriendo. La escena con que se encontró. También, cómo se le ocurre ir al baño.

